Sinfonía Vesperal
La luna rútila y blonda,
–luz cimera del ensueño–
resbala en alado empeño
como una canción redonda.
El dia rompe su onda
en los umbrales del sueño,
y en la montaña su ceño
bajo los cielos ahonda.
La noche, próxima, aferr
su ancla azul sobre la tierra
que en blando sueño se inclina.
Canta un güis, borrosamente,
y suena, ignota, una fuente
su dulzaina cristalina.
1938.
Poemas de Alfredo Alegría