El árbol cantor.

AL Dr. Ramón Romero

En la sonora paz de mi montaña
en donde teje el viento su armonía
que el son del río plácido acompaña,
entre lánguidos sauces que el sol baña,
crece un árbol cantor: la vida mía.

Siéntase en él la topa melodiosa
en que blandas ondas musicales gira
bajo la pompa matinal de rosa,
y, novio de la tarde pudorosa,
enfunde, ebrio de luz, su voz de lira.

Árbol que Dios regó con sus opimos,
maderos de amor y consuelo,
árbol azul de próvidos racimos,
hundida su raíz entre los limos
baña su copa en la pleamar del cielo.

Árbol de gestos líricos y flúidos,
consciente en su destino de armonía,
arpa de aromas llenos de latidos,
el viento le rebata los gemidos,
hondos cual tu gemido, alma mía.

Árbol de oscura y rumorosa veste,
que afirmaría en el terrazo con rocío,
feraz y alto, prodigo y agreste,
la norma pura de su amor celeste,
hondo como tu afán, corazón mío.

Árbol que un día, en el ocaso ardido,
cuando a él se llegue la feroz Hachera,
caerá dentro su bosque, con gemido.
Después de la eternidad, luego el olvido,
y una gran luz… ¡el Alba verdadera!
Poemas de Alfredo Alegría

| Contáctanos | mail gratis | Inicio del Web Site | Index Historia | Indice de Poemas |